Sebastián's profileUna vida Al filoPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    May 29

    Desde el Tibet

    Bueno acabo de llegar del Tíbet, después de una expedición preciosa, como en los viejos tiempos, con amigos de los viejos tiempos, y con bastante suerte algo que sin duda influye en el recuerdo y en el poso que dejan estas experiencias.

    Del día 8 al 28 hemos estado en una zona relativamente cercana a Lhasa, en un pequeño macizo, casi desgajado entre el Himalaya y el Transhimalaya, en el que se encuentra una montaña de 7.200 metros y unas 15 que rozan, por arriba o abajo, los seis mil metros de altitud. Nuestra intención, con los compañeros Ester Sabadell, Ramón Portilla y Ricard Tomás, era efectuar una expedición de reconocimiento para volver en septiembre, con datos y conocimientos precisos de poder efectuar una expedicion con objetivos definidos. Luego, sólo en segundo lugar, si teníamos tiempo, nos plantearíamos dar "un pegue" (que dicen los modernos) al monte.

    La verdad es que teníamos el tiempo muy justo, sobre todo por cuestiones de aclimatación, pero hemos cubierto nuestras mejores expectativas. El valle es una preciosidad, la montaña, un sietemil realmente impresionante (mucho más imponente que el Aconcagua, con muchas posibilidades y de verdad un sietemil), en una zona casi desconocida y salvaje (todos los días bajaban al campo base antílopes tibetanos a pastar) y con muchas posibilidades alpinisticas.

    Hicimos los deberes, recorrimos la ruta normal, colocamos los dos campos de altura, nos subimos a algunas cumbres de cinco y seis mil metros (presublimente vírgenes) y desde los 6.400 m mis tres compañeros lanzaron un ataque a la cima, muy duro. Llegaron a la cima este y se quedaron a unos 30 metros de desnivel de la cima principal. En realidad podían haberla alcanzado, pero venían al día siguiente por la mañana los tibetanos con los caballos a recoger el campo base y ademas había que "dejar" la cima para septiembre. Así que en apenas 24 horas, a la mañana siguiente, descendieron desde los 6.400 m hasta Lhasa, y al día siguiente de Lhasa a Pekín, de Pekin a París y Madrid, en un maratón de esos que te dejan el cuerpo molido y la cabeza hecha un lío.

    Y nada más, espero que me llegue la bolsa que me ha perdido en París los ínclitos de Air France (¡porqué seguiré volando con ellos....!), para poder colgaros unas cuantas fotos de la expedición. En cualquier caso os la seguiré contando con detalles.
    Sebastián Álvaro

     Viaje al Tíbet: mayo 2009
     Viaje por Oriente Medio
     Viaje en moto por ChinaSite Meter
     Fotos de la expedición al Dhaulagiri
     Imágenes de Una Vida Al Filo
     Viajes en MSN  
    May 16

    Premio para Al Filo

    Hasta esta tierra olvidada y perdida, al menos muchos de los lugares por lo que nos movemos, que es el Tíbet, me ha llegado una buena noticia. Al Filo, mi Al Filo, ese que no conoce de etapas y que empezó hace muchos años su camino, sigue recibiendo el respeto no sólo del público sino de los profesionales. Esta semana, uno de los documentales que hicimos hace unos años fue galardonado en el World Media Festival de Hamburgo, con uno de sus premios de Plata.
     
    Documentaries
    GIV-GIII THE FORGOTTEN GIANTS
    Documentaries: Sports and Activities
    Entrant: TVE, Spain


    Pero aquel documental fue también una bella historia en la que contamos, no sólo el fantástico trabajo de José Carlos Tamayo, Alberto Iñurrategi y Jon Beloki en estos dos gigantes pakistanís, sino el recuerdo de otras dos grandes expediciones: la ascensión de Walter Bonatti, 50 años antes al GIV y la ascensión al GIII por un equipo polaco liderado por Wanda Rutkiewicz.

    Para Bonati “el G4 es un pico que se eleva majestuoso y soberbio casi para provocar y retar a gente como yo. Quizás sea invencible, muchos lo creen así. Para mi representa un desafío fascinante”. Tanto el GIV como el GIII son algunas de las montañas más altas de la Tierra. Si tuvieran unos metros más, formarían parte de los ochomiles más difíciles, pero dejarlas fuera de la categoría hace que sean de las más deseadas, al tiempo que de las menos visitadas. Aquel documental demostró cómo muchas montañas, no sólo los ochomiles, pueden ofrecer grandes retos deportivos y cómo el trabajo duro puede resultar agridulce y satisfactorio al tiempo.

    Mis amigos lucharon duro frente al GIV, pero se estrellaron contra el mal tiempo, la nieve y las condiciones que dictó ese año el Karakorum. Sin embargo, consiguieron ascender el GIII y filmar unas bellas imágenes de su pequeña cumbre en forma de arista. Valga su esfuerzo este premio.
    Sebastián Álvaro

     Viaje por Oriente Medio
     Viaje en moto por ChinaSite Meter
     Fotos de la expedición al Dhaulagiri
     Imágenes de Una Vida Al Filo
     Viajes en MSN  

    May 03

    En torno a la Memoria

    Bueno, como llevo varias días sin escribir la verdad es que tengo un montón de cuestiones atrasadas.

    La primera felicitar a los del Barça, después del magnífico recital de ayer en el Bernabéu. No sólo jugaron técnicamente muy bien, sino que salieron con valetía en el Bernabéu, algo muy estimable en tiempos donde la cobardía suele ser la seña de identidad. Ojalá les sirva igual ante el Chelsea dentro de unos días.
    Pero vamos a lo importante. Desde hace unos años oímos hablar de la memoria histórica, no siempre muy afortunadamente, y en los últimos tiempos más que como desmemoria. Es decir, más para olvidar los problemas reales que nos agobian que para recuperar, con sentido crítico, lo de antaño. En mi caso, desde que tuve oportunidad de leer a comienzos de los setenta todos los clásicos sobre los conflictos civiles (in-civiles) de nuestro país, siempre he tenido memoria, vamos no se me ha olvidado y por eso no necesito añadidos ni adjetivos a mi memoria.

    Un concepto este, el de la memoria, por cierto, muy interesante, e imprescindible, pues sin memoria ni historia, no somos nada, ni podemos ser nada. Y viene a cuenta esta reflexión por el magnífico documental que ha hecho el hijo de Jordi Solé Tura sobre su padre que tiene Alzeimer y por tanto ya ha perdido, como muestra el documental, la capacidad que tiene no sólo de recordar todo lo que ha hecho, sino siquiera de recordar a sus seres queridos. Es un documento estremecedor, hecho con un tono magnífico, no exento de ironía y humor, que no sólo muestra la magníficia labor que hizo esa generación de militantes del PCE, con la Pirinaica de la que fue responsable Jordi, sino también los excesos estalinistas, y las miserias de aquellos militantes duros y abnegados.

    Es una lástima que lo pusieran en La 2 (que ya está por debajo del 4%, es decir la han extiguido a mayor gloria de publicidad de la 1: espero que no se nos olvide quienes hicieron posible el desmantelamiento de la televisión pública y no tengamos que recurrir a la "memoria histórica" dentro de 40 años), y que la tratasen como si fueran enemigos: se cotó varias veces con cortes publicitarios que duraban quince minutos, sin ningun orden ni concierto, de tal forma que se te olvidaba el argumento del documental: vamos, ni más ni menos que como trataban a "Al Filo". Con amigos así, como decía el Che, es mejor tener enemigos.

    Pero aguanté hasta el final, para sentirme agradecido a la profesión que tengo: de ninguna otra forma se hubiera podido contar una historia tan hermosa y entrañable, de ninguna otra hubiera pasado un rato tan agradable viendo televisión, ni hubiera aprendido tanto. Ese es el papel que uno entendía debia ser el de la televisión. Y, no es de extrañar, porque se lo han ganado a pulso, que este mes ya sean los canales temáticos quienes ya están los primeros en los rankings de audiencia... y todas las generalistas en los mínimos históricos.

    Como vengo de ver a amigos prejubilados (que están poniendo en marcha, por cierto, las únicas televisiones en España que no pierden dinero), cabe preguntarse para que nos despidieron a 10.000 trabajadores, si al final siguen perdiendo el mismo dinero (más o menos), pero con una programación infinitamente peor (mejor dicho, para no ser subjetivos, más alejada de la televisión pública y de calidad), la audiencia, inexorablemente, no para de bajar y después de haber descendido las condiciones de trabajo de los que se han quedado ¿Para qué? Quizás, como señalaba en una carta a El País Pedro Meyer, ¿a lo mejor todo es por el cambio de sede, y las posibles ganancias urbanísticas?Alfred Wegener

    Por último, he leído con detenimiento una reflexión de Carlos Boyero sobre un reportaje de Cuatro sobre Chus Lago, en la que muestra su discrepancia sobre este tipo de reportajes. Habida cuenta que Boyero (uno de los mejores críticos de cine y televisión que ha dado nuestro país) siempre nos trató con mimo, cabe teorizar que lo que ha cambiado es el mensaje. Desde luego que Carlos no ha sido nunca un aventurero ni un ideólogo de la aventura romántica, pero si es cierto que si se varían las razones profundas en las que se basan las grandes aventuras, estas se convierten, de cara al espectador inteligente, en una sucesión de tontos peligros asumidos por no menos tontos inconscientes. Es uno de los peligros de banalizar el alpinismo, las tarvesías polares o el vuelo libre, para intentar que se parezcan a tontunas del tipo de Supervivientes, o la Isla de los Famosos. Además, para frustración de los que lo intenten, siempre es más facil irte a una isla del Caribe a mostrar las exhuberencias de la hija de una famosilla que al Himalaya o al Ártico.

    Si no hay una explicación al porqué se acometen "empresas de resultado incierto o que entrañen peligro" (como dice el diccionario), tiene toda la razón Boyero. Vamos, que tenemos que seguir teniendo, en este caso también, memoria histórica. Sin Amundsen, o Wilson, o Shackleton, o Colón, Galileo, Wegener y tantos otros aventureros, el mundo no sería el mismo que tenemos hoy en día. Sería mucho más pobre, ignorante, cobarde e inhabitable. Deberían saberlo los críticos, aunque no es su obligación, pero deberían saberlo, sobre todo, los que se dedican a ser aventureros profesionales (al menos en su primera acepción).