Sebastián's profileUna vida Al filoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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February 27 El caballo de AtilaMientras tanto quería comentaros dos cosas: la primera, por la que hemos recibido numerosos e-mails en la ofina de Al Filo, es el cambio de horario de los programas que, desde este último domingo, ha pasado de las diez y media a las doce: como hemos contestado por supuesto tal asunto no es de nuestra competencia y responsabilidad. Nosotros sólo tenemos responsabilidad en las aventuras que realizamos y los programas que elaboramos. Procuramos poner todo nuestro esfuerzo y nuestro talento en hacerlo lo mejor que podemos y sabemos, a veces hasta dejarnos la piel. El resto ya no depende de nosotros.
La segunda cuestión tiene que ver con algo de lo que venimos hablando en este blog, y tantas veces en la prensa. En estos días he leído un comentario que sino hubiera sido hecho por una persona que me merece tanto respeto intelectual como Nicolas Sartorius, ni siquiera lo comentaría. Y que demuestra, también con toda la humildad y todo el respeto espero que me perdone el susodicho, que hasta personas con tanto nível de análisis pueden cometer errores. Decia Sartorius que, en Afganistán, habría que negociar con los talibanes "moderados". Me parece un profundo error, además creo que es desconocer la situación actual política de Afganistán (donde no se negocia: los ganadores arrasan y masacran a los perdedores) y además, como tantas otras veces en la vida pública de nuestro país se manipula el lenguaje: decir talibán moderado es como decir cura laico, o desierto boscoso, es decir términos profundamente contradictorios. Y, lo que me parece más difícil de explicar en una persona de izquierdas, supone poner a las patas de los caballos (en este caso peor que las de Atila) a la pobre población afgana: las mujeres, los niños, los campesinos que sufrieron los terrores de un regimen feudal y teocrático. Sebastián Álvaro February 22 El Gran JuegoMe temo que no.
Si cuando iba a ganar Musharraf se afirmaba que una mujer no iba a votar una cosa diferente de lo que le dijera su marido o el mullah, ¿las que han votado a los partidos ganadores acaso no lo han hecho?
Me parece que la realidad es más compleja que lo que nos quieren hacer creer.
Mucho me temo que Pakistán seguirá en una situación muy inestable en los próximos meses.
La democracia, al menos tal y como la conocemos y entendemos en Europa, sigue tan lejana como lo está ahora mismo con Musharraf.
Los talibanes, el narcotráfico, el bandolerismo, la desigualdad, la marginación de las mujeres, la pobreza, y un largo etcétera, seguirán sin resolverse.
Los llamados partidos democráticos (sólo por algunos "analistas" de nuestro país) seguirán igual de corruptos, aplicando la ley islámica, pactando con los señores tribales, y enriqueciéndose con el dinero público. Seguro que al marido de Benazir se le seguirá aplicando el apodo de "mister 10%", por su afición a quedarse con un tanto por ciento de cada obra que se mueve en Pakistán. Y también seguirán aplicando criterios tan poco limpios y democráticos como nombrar heredero político a un chaval de 19 años que ni siquiera conoce su país.
En fin, más de lo mismo. Una pieza que no encaja en el rompecabezas de Asia central. Quizás una nueva versión de "El Gran Juego", que nos contó de una manera extraordinaria Kipling en Kim, y cuya lectura os recomiendo ahora. Sebastián Álvaro February 19 En 80 díasFebruary 16 La Conquista del Polo surLa suerte corrida por Scott y sus compañeros fue, desgraciadamente, muy diferente. Los británicos pagarían las consecuencias del encadenamiento de una serie de decisiones equivocadas. Pero no pueden compararse las dos expediciones de la carrera polar sin más. Scott y Amundsen son dos tipos muy diferentes, dos líderes absolutamente distintos. Uno frío y metódico, el otro inseguro y extremadamente sensible. Mientras que a Amundsen y sus compañeros les arrastraban los perros, los británicos arrastraron ellos mismos los trineos, sirviendo de modelo a las expediciones modernas que no utilizan perros para ayudarse en su avance. Pero no llevaban alimentos suficientes para compensar las calorías que gastaban realizando un esfuerzo tan exigente. Los británicos se irían desgastando poco a poco y morirían de hambre, de agotamiento, por el escorbuto, congelados… Además Wilson, el lugarteniente de Scott, persigue finalidades científicas, como demuestra el durísimo viaje de invierno que realizó con dos compañeros para recoger unas muestras de huevos de pingüino emperador. Aquel viaje, insólito en la historia de la exploración de las regiones polares, mereció el honroso título del “Peor viaje del mundo”, y dio lugar al mejor libro de literatura polar de todos los tiempos, escrito por Apsley Cherry Garrard, uno de los miembros más jóvenes de la expedición de Scott. El Polo Sur, a salvo de la curiosidad de los hombres desde el origen de los tiempos, va a ser visitado dos veces en el transcurso de unos días. La visión de la tienda dejada por los noruegos treinta y cuatro días antes fue la última de las decepciones de la expedición británica. La fotografía de los cinco expedicionarios con la bandera británica es un documento histórico pero, antes que nada, un estudio psicológico, que refleja la patética imagen de la derrota y la infinita tristeza de aquellos hombres cansados, que ya no tienen nada por lo que luchar. El 21 de marzo se encuentran a tan sólo diecisiete kilómetros del depósito de Una Tonelada. Llegar a ese lugar significa la salvación, pero la tormenta les impide ponerse en marcha. No tienen apenas víveres y el combustible se les ha acabado. Afuera la ventisca les golpea con saña y la temperatura desciende aún más. Las últimas palabras escritas por Scott son más una súplica que una queja: “Viernes 29 de marzo. Afuera, delante de la puerta de la tienda, todo el paisaje es una terrible ventisca. Resistiremos hasta el final; la muerte ya no puede estar demasiado lejos: es una lástima, pero no creo poder seguir escribiendo. R. Scott. Por el amor de Dios, cuidad de nuestras familias”. Y luego, donde había escrito, “envíen este diario a mi esposa”, tacha la última palabra y, con espantosa claridad, la sustituye por “mi viuda”. Así entran, desde ese mismo momento, en la leyenda. Su historia será narrada en libros y películas. La figura de Scott se agiganta y, sólo después de muerto, logrará vencer a Amundsen. Es la historia de unos hombres que en busca de la gloria dejaron todo, hasta la vida. Una de esas historias que, como escribió Stefan Zweig, “es la más grandiosa tragedia de todos los tiempos, la que de cuando en cuando lograr crear algún poeta, y la vida miles de veces”. Cherry Garrard eligió un verso del Ulyses de Tennyson que, todavía hoy, representa a esta gran generación de exploradores románticos: “Luchar, buscar, encontrar y no rendirse jamás”. Sebastián Álvaro February 07 Pakistán (2)Como prometí continúo (después de una semana bastante movida en la que apenas he tenido tiempo ni siquiera de contestar el correo) con los datos de Pakistán.
Las tierras bajas del sur, que se encuentran en zona subtropical, y el este, sufren los efectos mas duros de los monzones, siendo el calor, la lluvia y la humedad habituales. Durante los meses de verano, en los cuales normalmente se realizan los viajes, son frecuentes fuertes lluvias e incluso inundaciones debido a las lluvias monzónicas que duran de junio a septiembre. Al pie de las montañas puede nevar, aunque lo normal es que los monzones se queden agarrados a las altas montañas. En el Nanga Parbat se deja notar más que en el Karakorum.
En la zona norte el clima es extremadamente seco y muy caluroso, en verano, durante el día. En invierno puede llegar a hacer mucho frío y las montañas se cubren de nieve. La KKH (Karakorum Highway) en este tiempo puede llegar a hacerse impracticable. El collado del Khunjerab se cierra y no se vuelve a abrir el paso hacia China hasta verano, en una fecha que depende de la nieve caída en cada temporada. Por la noche, especialmente en las zonas de montaña es frío, por lo que se hace imprescindible tanto ropa ligera para el día como prendas de abrigo para la noche. Los que quieran adentrarse en la montaña deberán contar con un equipo muy completo antes de acometer marchas y escaladas que en este lugar deben considerarse siempre serias y complejas.
Si se va buscando las habituales comodidades del mundo occidental y la precisión de horarios de suizos y británicos, Pakistán no es el mejor destino. Sin embargo si que lo que se desea es paisajes grandiosos, culturas y gentes diferentes, este país es un lugar único en el mundo. Aconsejo viajar, a todos los lugares pero especialmente a Pakistán, con la mente, los ojos y el espíritu abiertos, para conocer, entender y disfrutar de nuevos lugares, nuevas gentes y nuevas costumbres. Visto bajo este prisma, Pakistán es un tesoro siempre abierto a la sorpresa.
Sin embargo conviene tener ciertos conocimientos previos del lugar y algunas recomendaciones nos evitarán problemas y nos facilitarán el viaje. Hay que tener siempre presente que Pakistán es un país en vías de desarrollo y estrictamente islámico. En los tiempos que corren, además, soplan vientos de intolerancia. Pero conviene discernir sentimiento religioso y fanatismo islámico. Hablar con personas que tengan conocimiento previo de la zona o contactar con algún lugareño que hable inglés y tenga buena cabeza siempre es muy útil. En cualquier caso el islamismo preside buena parte de la vida en Pakistán. Es conveniente llevar unas mínimas nociones de lo que esto significa. La vestimenta debe ser discreta, nada de pantalones cortos, escotes y ropa ceñida. Las fotografías a las mujeres suelen estar prohibidas y cualquier tipo de relación con ellas es inexistente.
El otro tema tabú son las zonas militares. Destacamentos, armas, cuarteles y un largo etcétera no son susceptibles de ser fotografiados. Si se tienen dudas lo mejor es pedir permiso o preguntar a alguien autorizado. También por razones estratégicas no está permitido fotografiar puentes y otras construcciones consideradas estratégicas. Las mezquitas, salvo alguna excepción están vedadas a los infieles. En cuanto a comida y bebida tanto el cerdo como el alcohol están absolutamente prohibidos. Con el pasaporte y una declaración de no ser musulmanes, en algunos hoteles de primera categoría de las ciudades más importantes pueden conseguirse algunas cervezas pero no pueden tomarse en público. Aunque en los últimos años en Islamabad y en algunos restaurantes “occidentalizados” es relativamente fácil encontrar cerveza y vino. La presión religiosa hace que algunas veces se encuentre y otras no, dependiendo de las circunstancias políticas, por lo que conviene ser prudente y enterarse antes de pedir alcohol ya que puedes verte en una situación incómoda. La comida local suele ser muy picante y monótona, aunque en las grandes ciudades ya puede encontrarse comida al gusto europeo y comida china. Hora Pakistán tiene una diferencia de cinco horas con respecto al meridiano de Greenwich y cuatro horas con respecto a la España peninsular.
Seguridad Aunque pueda parecer un contrasentido, viendo los titulares de los periódicos y revistas, Pakistán es un país relativamente seguro para los turistas. Desde luego cabría diferenciar las diferentes partes de Pakistán. En las grandes ciudades puede haber más posibilidad de atentados terroristas, algo de lo que, desgraciadamente, ya nadie puede verse completamente seguro. Nos puede sorprender ver hombres armados a las puertas de algunos establecimientos o entidades bancarias, pero por regla general se puede andar por todo el país sin ningún problema, siempre teniendo en cuenta, como ya hemos mencionado más arriba, que es un país con leyes islámicas. Aunque son frecuentes los controles policiales, no ocasionan más problemas que la pérdida de unos minutos. En algunos sitios especiales, como el Khyber Pass, es necesario sacar un permiso especial en la policía de Peshawar y pagar de nuestro bolsillo la compañía de un hombre armado. En la zona norte y noroeste, al pie de las montañas de las que vamos a hablar más adelante, se vive al margen de las disputas y es un lugar con relatividad seguridad. En cualquier caso la prudencia del viajero experimentado siempre nos puede evitar meternos en situaciones apuradas.
Comidas Se deben evitar las verduras y hortalizas crudas y la bebida debe controlarse de cerca. Lo habitual son los refrescos (colas, naranjadas, sodas) y tanto estos como el agua mineral deben estar precintados y abiertos delante de nosotros. Siempre es preferible elegir refrescos de marcas conocidas que aguas minerales en envases sospechosos. Conviene llevar un botiquín de primeros auxilios con antibióticos, analgésicos, curas para heridas y rozaduras (si vamos a hacer trekking las ampollas y heridas son habituales), así como antidiarreicos y pomada para las picaduras. En las zonas montañosas las radiaciones del sol son muy fuertes, por lo que es imprescindible llevar sombrero, gafas y cremas de máxima protección. Para algunos alojamientos también es conveniente llevar insecticida para chinches o piojos.
Moneda La moneda oficial es la rupia paquistaní, aunque la moneda de funcionamiento es el dolar USA y el Euro. El verano pasado el cambio estaba a 70 rupias el euro.
Documentación Todos los ciudadanos de la Unión Europea necesitan visado para entrar en el país. Normalmente no suele haber problemas pero el año pasado hubo cambios en la oficina que expide los visados y se organizó un lío monumental, que perjudicó a un buen número de alpinistas, caminantes y viajeros, por ello conviene tramitar el visado con cierta antelación. Este puede tramitarse en la Embajada de Pakistán en España. La dirección es Pío XII, 11. 28016 Madrid Telf 91 345 89 86 y 91 345 91 38.
Por aire No existen vuelos directos entre España y Pakistán. Casi siempre hay que partir de Londres para llegar a Islamabad con British Airways, Pakistan Airlines, la PIA, o, últimamente, Qatar Airlines. Hay otras compañías alternativas, que parten también de Londres, o vía Emiratos Árabes. Sebastián Álvaro |
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