Sebastián's profileUna vida Al filoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
October 24 Ciudadanos Hay días que la vida es más amable. Como ayer. Gracias a la bondad de un jurado (el de AERTEDI, asociación de entidades de radio y televisión digitales) tuve la fortuna de ser galardonado con el Premio Ciudadanos gracias al trabajo de Al Filo y, en especial, "por su respeto a la ciudadanía".Compartí premio y compañía con personas de la talla del Padré Ángel, de Mensajeros de la Paz, Jose María Cuevas, el señor Lucas, presidente del Ifema, el ayuntamiento de Madrid, el juez Baltasar Garzón y los secretarios generales de Comisiones y UGT. Fue especialmente emocionante las palabras de las personas que me entregaron el premio, tan diversos y enriquecedores como mis sentimientos, el secretario general de Comisiones de Madrid y Pío Cabanillas, ex portavoz del gobierno y ex director general de RTVE. A ambos los puedo calificar de amigos, y en el caso de Pío, de compañero de andanzas por las montañas. Aunque apenas tuve tiempo de agradecer el premio, por la premura del tiempo, si pude decir que mi madre no se hubiera creído mi galardón pues siempre mantuvo que era "la oveja negra" de la familia, y la que más disgustos le causaba por mis viajes. Que me sentía muy honrado, en mi nombre y mis compañeros que, en este momento, están pasando frío en el Hielo Patagónico Norte. Y que me sentía especialmente emocionado por recibir un premio que se llama Ciudadanos, porque eso hemos tratado de hacer en estos 26 años: enseñar a la gente el mundo en que vivimos, que no podemos aspirar a nada más grande que ser ciudadanos del mundo. Y, por último, que nunca como hoy es necesaria la televisión pública. Muchas gracias a todos.
October 19 El reverso de la medalla Hoy traigo a estas páginas una verdad amarga, y posiblemente incómoda también para mucha gente. Es la historia de una amiga francesa que en 1991 era la mejor atleta femenina lanzadora de martillo. Se llama Catherine Moyon de Baecque y se ha convertido en un símbolo. Un símbolo de la dignidad, de no renunciar a sus derechos y un ejemplo de la lucha de las mujeres contra la violencia sexista.En lo mejor de su juventud y de su carrera deportiva, Catherine y otra amiga fueron violadas en una reunión atlética por sus colegas del Equipo Francés de Atletismo. Su carrera deportiva quedó truncada, su vida destrozada. Desde entonces se ha dedicado a contar su historia, en libros, periódicos y radios. Y se ha convertido en un símbolo, también, de tenacidad. Porque, a pesar de que los culpables fueron condenados, desde entonces una especie de ley "de silencio", o "la omertá" a la que se refieren en las películas de El Padrino, ha querido cubrir su caso.
Las autoridades deportivas intentaron tapar el caso por aquello de la "razón de estado", porque suponía poner en entredicho la honorabilidad del deporte y el atletismo francés. Sin saber que lo mejor para el deporte es la limpieza, defender con rabia, incluso, los valores deportivos, el juego limpio, la nobleza. Todo ello muy alejado de lo que representan estos violadores. Por eso está muy bien que el presidente del Comite Olímpico Internacional la vaya a recibir para hablar de su caso y, ojalá, el nuevo presidente Nicolas Sarkozy, que ha llegado con tantos proyectos ilusionantes para sus compatriotas, ojalá digo, ponga fin a 16 años de injusticia y silencio y reconozca a esta mujer, fuerte y fragil, su lucha en pro del derecho de las atletas, del deporte, de las mujeres y, en definitiva, de todos nosotros, pues la justicia es de todos. Sebastián Álvaro
October 18 Una verdad incomoda El jueves estuve hablando en El Larguero sobre el Premio Nobel concedido a Al Gore, por su documental "Una verdad incómoda". Como siempre, los minutos de la radio se quedaron cortos para un tema que requeriría mucha literatura, pues tiene que ver con la profesión que he elegido: el documentalista, con el papel que juegan los documentales y como, desde el origen del cine en 1895, la tentación de manipular las imágenes para favorecer el mensaje o la causa a la que se sirve. En el otro lado, el poder siempre hizo lo posible por censurar o secuestrar películas que iban en contra de sus intereses. Lo hicieron las autoridades rusas cuando un operador filmó una carga policial en la coronación del zar Nicolas II, a resultas de la cual hubo varios muertos. Luego bolcheviques, para impulsar la revolución que causaría varios millones de muertos, los norteamericanos en la arriada de la bandera española en Puerto Rico, Leni Riensfestall al servicio del partido nazi y un largo etcetera. Por eso hice este artículo que hoy he publicado en el AS. Os dejo con él:
El premio Nobel de la Paz compartido por Al Gore y el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU resulta una excelente noticia para los que estamos preocupados por la degradación de nuestro entorno y la salud de nuestro planeta, es decir de nuestras aguas, nuestra atmósfera y la salud mental de nuestros gobernantes, pues, de la suma de todos ellos depende nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Es de esperar que este galardón despierte un buen puñado de conciencias adormiladas ante este enorme problema que a absolutamente todos nos concierne. El arma elegida por el ex vicepresidente de los EE.UU. para dar a conocer su mensaje a todo el mundo se ha mostrado muy eficaz a pesar de ser ya un invento de finales del siglo XIX: un documental.
“Una verdad incómoda” ha conseguido galardones como el Oscar y enormes audiencias (y más que va a tener a raíz de este premio y de las iniciativas como la del gobierno norteamericano y el español que han comprado miles de copias para repartirlas por los colegios). Este maridaje entre cine y agitación política no es en absoluto nuevo. Lo hicieron los norteamericanos en Puerto Rico y ya Lenin declaró en su día que “de todas las artes, el cine es para nosotros (los revolucionarios bolcheviques) la más importante”.
Pero no sólo los bolcheviques se sirvieron del séptimo arte. Leni Riefenstahl puso su enorme talento al servicio de la ideología nazi con películas documentales tan soberbias como escalofriantes, por ejemplo “El triunfo de la voluntad”, u “Olimpia”, cuya estética y su horror ha llegado a neutros días.
Grandes directores de Hollywood como John Ford, John Huston, Preston Sturges o William Wyler se pusieron al servicio de las fuerzas armadas estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial para crear documentales que elevasen tanto la moral de las tropas como la de sus conciudadanos cara al esfuerzo bélico. Más cerca lo hicieron los chilenos de Allende y los cubanos de Castro. Y son precisamente estos precedentes -y otros más recientes como la obra del agitador Michael Moore- los que debieran hacernos ser precavidos a la hora de contemplar este tipo de documentales.
Me parece que ustedes y nosotros, los que hacemos documentales, no deberíamos caer en esa perpetua tentación, ahora nuevamente de moda, de justificar cualquier cosa, y cualquier mentira, por aquello de que el fin justifica los medios. Hay que ser demócratas y honestos. Y no olvidar que en una democracia, los medios son también el fin. Lo otro se llama propaganda. Que puede ser arte y puede ser eficaz, pero en un documental el rigor y la seriedad son los que definen la calidad de un trabajo. Estamos obligados a cuidar los datos y las verdades. Porque una verdad siempre incomodará a alguien. Pero una verdad a medias no deja de ser una mentira y una falta de respeto al espectador.
Sebastián Álvaro October 09 La opinión de Javier De la misma forma que hace poco Paloma Troya, una buena amiga responsable de la parte agrícola del Proyecto de Hushé, nos daba su opinión sobre diferentes aspectos de la cooperación, ahora lo hace Javier Pérez que es el encargado de la sanidad. Ambos son buena gente, dos puntales sin los cuales el proyecto no se tendría en pie, ni sería tan sólido y tienen opiniones interesantes que merecen la pena ser expuestas en público por amargas que nos parezcan. Cuando empezé a hacer este blog, siempre pensé en este diario como un espacio compartido, crítico y riguroso, abriéndolo incluso a opiniones que no sean las mías pero que seguramente serán más interesantes y ofrezcan perspectivas diferentes, en este caso sobre nuestro proyecto en Pakistán. Os animo a sumar opiniones, a debatir con inteligencia, sutileza y libertad. Bienvenidos a la comunidad de gente libre, crítica y amante de la aventura.
Por cierto, como yo mismo he criticado no hace mucho en este mismo blog, y lo hizo Paloma y ahora también Javier, de la información que transmiten algunos medios de comunicación sobre Pakistán, debo decir que ayer mi compañera Rosa María Calaf, hizo dos pequeñas crónicas desde Islamabad que demuestran su conocimiento de la zona, su profesionalidad y deja en evidencia a tanto cantamañanas que se dedica a hablar de lo que no conoce.
Sin más preámbulos os dejo con mi amigo Javier:
"Sebas: en este blog hablas sobre lo orgulloso que te sientes del proyecto humanitario en el pueblo de Hushé (Pakistán). Seguramente existen diferentes y variados motivos para que una persona decida dedicarse a la cooperación. Y no siempre es un real espíritu solidario. Creo que merece la pena escribir sobre ello en tu blog aunque imprima un tono amargo. En mi caso, fue la casualidad de trabajar en el Hospital MAZ, que colabora con vuestras expediciones, el detonante que hizo embarcarme en la hoy maravillosa realidad del Proyecto Hushé, proyecto que abanderas y con el que siempre soñaste.
Si algo he aprendido de cada uno de mis maravillosos compañeros, durante estos últimos cinco veranos intentando mejorar la salud de la gente de este pueblo del Norte de Pakistán, es que la solidaridad no es fácil y que exige entregarse a ella en cuerpo y alma. No vale con trabajar un poco o un mucho. Hay que darlo todo, trabajar duro para tratar de obtener una recompensa que no es otra cosa que observar con tus propios ojos los pequeños cambios que van haciendo mejor la vida de la gente por la que trabajas. Así lo hacen la mayoría de los cooperantes que trabajan (muchos diariamente) en sitios míseros y en condiciones paupérrimas.
Y pienso que se debe hacer de forma lo más altruista posible… Eso es lo que me han enseñado mis amigos de la ONG Sarabastall que utilizan sus propios recursos personales para trasladarse año tras año a ese recóndito y precioso lugar donde trabajan con esfuerzo y ahínco.
Es por esto que no puedo dejar de mencionar actitudes de algunos cooperantes que hacen que el sentido de la cooperación se tergiverse seriamente, que no se esfuerzan, que no tienen el verdadero espíritu cooperante. Seguro que muchos habéis oído hablar de dinero que se utiliza en cosas muy diferentes para lo que se pide, proyectos que no valen para nada porque no se han tenido en cuenta las necesidades del lugar donde se actúa y un largo etcétera que en nada borra el trabajo de un montón de gente honrada que ofrece su solidaridad sin nada a cambio: ni de dinero, ni de un puesto de trabajo ni de gloria, ni reconocimiento. Así son los amigos que trabajan conmigo en Hushé.No vale con ir, con viajar, es necesario esforzarse al máximo. No hacerlo supone un lastre para el equipo que trabaja unido. En otros casos no acuden a seguir con el proyecto como ha sucedido este año en Machulo, la aldea por debajo de Hushé, en su mismo valle, por miedo al terrorismo indiscriminado islamista que puede tocar a cualquiera, aunque el “terrorismo de casa” no sea tan criticable ni da tanto pavor...
El ataque en Yemen contra turistas de la agencia vasca Banoa pone el miedo en el cuerpo. Pero eso es lo que les pasa desgraciadamente a muchos en el País Vasco todos los días, y sin embargo resisten a cuerpo limpio.
Pero también hay otros cooperantes cuyo objetivo es hacerse los héroes a base de consumir recursos de donaciones que bien pudieran emplearse de modo más rentable para aquellos a los que se pretende ayudar.
Este verano hemos sido testigos de alguna acción de este tipo. Una ONG gallega se ofreció a colaborar en nuestro proyecto transportando una cantidad de medicinas al valle de Hushé que dicho sea de paso, muchas de ellas se pueden comprar en la última ciudad al Norte, Skardú, a mucho mejor precio que en España, como hacemos nosotros cada año, con dinero de donaciones de compañeros de nuestro hospital. Lógicamente se les abrieron las puertas y fueron invitados a poner su granito de arena. La sorpresa es que estas personas parecen no saber muy bien a qué fueron a Pakistán y tuvieron que elegir precisamente Hushé como objetivo de su “heroicidad”. Leyendo su página web o escuchándoles en los medios radiofónicos uno debía digerir tantas incongruencias y falsedades como las relativas al enorme riesgo de su viaje influido por el estado de “guerra” en que se encontraba Pakistán. Debemos haber estado en otro lugar y eso que hemos pasado un mes completo en la región. La zona norte está totalmente tranquila. Los desprendimientos y cortes en la alta ruta del Karakorum son normales en esa carretera después de las lluvias y si les parecía en malas condiciones podrían haber pasado después del terremoto del 2005… Es la otra cara de la cooperación."
Sebastián Álvaro
October 06 El Libro de los Hielos He pensado que os gustaria ver en primicia la portada del próximo libro que presentaremos en la libreria Desnivel el 30 de octubre el profesor Eduardo Martínez de Pisón y yo, o sea los autores.Hemos pretendido hacer el libro más completo y puesto al día sobre todas las zonas heladas del planeta. Es un homejae a la belleza de los paisajes helados de la Tierra. Una visión de los procesos formativos de los procesos que han determinado su formación y desarrollo, pero también la relación del Hombre con los Hielos del planeta.
La historia de su exploración, los procesos naturales de los glaciares y una visión de los últimos glaciares de los Pirineos. Esperamos que os guste.
Sebastián Álvaro
October 05 Fin en el Shisha El mal tiempo ha obligado a todas las expediciones que estaban en el Shisha, al menos en la cara norte por las noticias que nos han dado nuestros amigos, a abandonar su intento. En pocos días estarán en Katmandú y de vuelta a España. La temporada ha sido nefasta.Por otro lado me gustaría comentar las nuevas medidas que ha presentado el Ministro del Interior y el Girector General de Tráfico. Me parecen acertadas, en general, pero que han llegado muy tarde. Llevabámos pidiendolas, y manifestándonos, desde hace muchos años. Además sólo se habla de los guardarailes de las carreteras que dependen de la Administración del Estado y no hay compromiso de las Comunidades Autónomas de que vayan a hacer lo mismo en sus carreteras donde, por cierto, se producen la mayor parte de los accidentes.
Y, por último, sigue sin haber el mínimo sentido de autocrítica. Primero teníamos la culpa, como siempre, los moteros. Y ahora, cuando se reconoce, de facto, que lo que proponíamos era justo y razonable, ni el más mínimo comentario a porqué se ha actuado tarde y mal.
Sebastián Álvaro
|
|
|